María Domenech - Ginecóloga
 
 

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Dolor en las Relaciones sexuales. Falta de lubricación.

Una de las consultas más frecuentes en el consultorio de patología vulvar es la dispareunia o dolor durante las relaciones sexuales. 

Las causas pueden ser muy variadas. En mi experiencia la causa más común es la penetración sin estar lo suficientemente lubricada. 


Tanto los genitales femeninos como los masculinos deben estar adecuadamente preparados para una relación sexual. Para el hombre es indispensable la erección ya que sin la misma no es posible la penetración. Para la mujer, en cambio, si bien es deseable la lubricación y elongación de la vagina para la penetración, esta última puede darse aunque la vagina no esté del todo lista.  Muchas parejas utilizan lubricantes para saltear este paso, pero no sólo la vagina se humedece durante la exitación sexual de la mujer, sino que también se elonga y se hace más elástica, permitiendo que la penetración no sea dolorosa. Muchas mujeres que se quejan de dolor durante las relaciones sexuales cuentan que no lubrican naturalmente o que utilizan lubricantes. 


En el acto sexual, la lubricación en la mujer, es equivalente a la erección en el hombre. Esto se da en la fase de exitación sexual. O sea, para ser mas claros, la mujer puede recibir penetración sin estar excitada, pero el hombre no puede. Los hombres son seres biológicamente muy visuales, cuando ven un cuerpo femenino de su agrado, la excitación ocurre rápidamente con la consiguiente erección. La mujer en cambio, biológicamente necesita contención, protección, sentirse entendida, y también necesita más tiempo para excitarse. Además de las bases neurobiológicas recién descriptas, hay bases orgánicas y físicas que explican por qué la mujer necesita más tiempo. Para la erección de un pene promedio se necesitan aproximadamente 120 ml de sangre y para la lubricación de una vagina 340 ml, o sea el triple. 


Por otro lado cuando la penetración sin estar lubricada sucede repetidamente y la mujer siente dolor, por más que ame y quiera a su compañero, su cuerpo va a recordar que la última vez el acto le causó dolor y esto va a llevar a que no se excite por lo que la lubricación no se dará naturalmente lo que obligará a la pareja a utilizar nuevamente lubricante y a así se genera el circulo vicioso del dolor por falta de estimulación correcta. Esto aplica sobre todo para mujeres premenopáusicas. 


Es mi recomendación para la mayoría de mis pacientes que cuentan que no se lubrican, que hablen con sus parejas, que jueguen un poco más, y que se den más tiempo. Recordemos que la mujer necesita tres veces más sangre en los genitales que el hombre!!! El acto sexual debería ser algo placentero para los dos miembros de la pareja. Tenemos que entender que no somos iguales (jajajaja, que novedad!) y que tenemos tiempos distintos. Siempre les digo a los hombres de las mujeres que atiendo por este problema, que las mimen mucho, no estén apurados por penetrar y disfruten de los juegos previos, y no intenten la penetración hasta que la mujer esté hiperlubricada, porque eso es una pista de que la vagina está lista para recibirlos. 


Dra. María Domenech

MN105033


 

 

 

 

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2017 - María Domenech | Ginecología, Patolgía Cervical y Vulvovaginal

 

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